Hombría y cultura de dominación

No es novedad alguna que existe la creencia general de que poseer o consumir animales es un acto varonil y de masculinidad, pero para entender el porqué de esta idea es necesario primero atender a nuestro inicios culturales como civilización, concretamente a ese periodo decisivo de nuestra historia en el que los seres humanos pasamos a asentarnos en un espacio concreto para dominarlo y controlarlo.

Nos trasladamos pues a las montañas del actual Irak, donde se presume que hace alrededor 10.000 años algunas tribus de humanos dejaron a un lado su nomadismo para comenzar a ejercer la domesticación de ovejas, y más tarde de otras especies animales(1). Un proceso que derivó de las prácticas ocasionales de cacería de animales salvajes propias del humano nómada para alimentarse, al seguimiento continuo, castración y muerte explícitamente de los machos dominantes con tal de hacerse con el control de sus manadas. Leer más