Falacias (IV) Extinción de especies explotadas

Entre tan gran montón de poco pensados razonamientos que suelen emplearse no con otro objetivo que el de legitimar éticamente la explotación, demanda y consumo de animales, en esta entrada analizaremos uno que en concreto, suele ser bastante utilizado. Al cual nos referiremos como falacia de la extinción, ya que el mismo trata de fundamentar su argumentación a favor de dicha legitimidad aludiendo al hecho de que algunas de las especies de animales que hemos sometido a la explotación, se extinguirían si dejáramos de utilizar a sus individuos para nuestra convenencia.
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Falacias (III) Ancestros, la carne y su función evolutiva

No son pocas las veces que algún iluminado aparece de vez en cuando dándoselas de intelectual para defender el actual consumo de animales aludiendo al hecho de que existe una teoría, que indica que desde la última era glacial, gracias a que nuestros ancestros incorporaron una mayor cantidad de proteínas derivadas de la ingesta de carne de los animales que cazaban, y sobretodo carroñaban (hecho que eluden o desconocen), nuestros cerebros crecieron mucho más rápido de lo normal y que así es como nos volvimos más inteligentes. Leer más

Falacias (II) La sintiencia vegetal

Suele ocurrir que entre otras reacciones, cuando algunas personas conocen a algún vegano o vegana, repentinamente se vuelven unos acérrimos defensores del reino vegetal; “¿Y las plantas qué? ¿Acaso no sienten?

No es de extrañar que con tal de poder sostener ilusoriamente su poco pensado alegato (propio de una actitud puramente reaccionaria), tiendan a utilizar diferentes tipos de falacias en las que buscar apoyo. Entre algunas de estas falacias, cabe destacar por la frecuencia de su uso, un par de ellas: “La falacia por asociación” y la “Falacia de Galileo” (variable del argumento ad ignorantiam o llamada a la ignorancia)(1) Leer más

Falacias (I) La cadena alimenticia

No son pocas las veces que algunas personas aluden al fenómeno ecológico conocido como “cadena alimenticia”, o mejor llamado cadena trófica, para justificar el actual y descomunal consumo de animales llevado a cabo por parte de la especie humana. Con ello lo que tratan de expresar es que existe un imperativo natural (falacia naturalista)(1) y por ende, moral, que nos obliga a los seres humanos a imitar ese mismo patrón de comportamiento de comer animales. Pero aún y advirtiendo la falsedad de este razonamiento, que ya es por sí mismo más que suficiente para desacreditarlo, estas personas parecen evitar reparar en algunos aspectos de su “argumento” merecidamente tener en cuenta a continuación. Leer más