El verdadero problema con los transgénicos

Antes de zambullirnos en el pleno de la cuestión que vamos a tratar en esta polémica entrada, cabría hacer saber al lector que, tanto si es de la opinión “a favor” o de la opinión “en contra” de los transgénicos, el “meollo” existente alrededor de esta cuestión es muchísimo más complejo de lo que a simple vista parece y de lo que suele hacerse visible en los medios. No debiéndose esta, como suele pensarse, únicamente a una discrepancia de si estos son salúdales o no para su consumo, sino a una cuestión principalmente política, económica y en definitiva, de intereses corporativistas. Y aquí es donde reside el verdadero y peligroso problema alrededor de los transgénicos que trataremos a continuación.

Leer más

San Valentín y el amor

Hoy es otro de esos días en los que supuestamente se celebra el Amor, la gente compra cosas para regalar a otros y se mandan mensajitos diciéndose lo mucho que se quieren ¡Que bonito!

Pero la verdad es que hoy no es más que un día como otro cualquiera, un día en el que obviamente debería de haber amor, pero no por ser San Valentín, sino porque el amor debería ser la razón principal que dirige nuestras acciones. Lamentablemente esta mierda de sociedad regida por un devastador capitalismo sin escrúpulos no promueve más que el egoísmo, el materialismo, la competencia, la irresponsabilidad, la indiferencia y el individualismo entre nosotros y a los que no consideramos como nosotros. Tan perdidos nos encontramos que incluso necesitamos celebrar la fiesta del amor una o dos veces al año para no olvidarnos de que éste existe.

Leer más

El insaciable consumismo y su relación con la comida

Atrapados en una sociedad que nos incita a producir y comprar de manera irreflexiva, innecesaria e incluso perjudicial, hemos quedado emocional e intelectualmente anclados en la superficialidad y la decadencia moral. Sin ser capaces de advertir de que el acto más revolucionario contra ese consumismo se haya en algo tan básico como son nuestros platos.

Suena el despertador a las 7 de la mañana y nos levantamos con el objetivo de ir al trabajo, donde invertiremos más de 9 horas entre trayectos, comidas y faena haciendo algo que seguramente ni siquiera nos gusta ni nos interesa, repitiéndolo así durante al menos cinco días a la semana. Y cuando llegamos a casa después de esa agotadora jornada laboral nos sentimos reventados, pero no podemos olvidar de que en ella también hay faena que realizar. Así que al final del día el tiempo que nos queda para disfrutar haciendo lo que nos gusta es bastante escaso, por no decir efímero, y suele reducirse a ver un rato la tele, a ejercer la navegación fantasma por internet, a tomar una cerveza con algún amigo fuera y poco más. Los más sacrificados quizás invertirán parte de ese escaso tiempo libre que les queda para hacer algo productivo, como practicar deporte o algún otro tipo de actividad personalmente beneficiosa, pero no por ello divertida.

Leer más

Crítica al movimiento Anarquista

El anarquismo como pensar general, todavía tiene un punto débil, y es que no ha sabido evolucionar y adaptarse a las recientes revelaciones científicas y consecuentes nuevos paradigmas morales.

Su problema reside en el no saber identificar las diferentes “clases sociales” que conforman el devastador sistema imperante basado en el derecho de propiedad.

Tendemos a pensar bajo nuestra antropocéntrica visión, que éste sitema está formado exclusivamente por una estructura piramidal formada por humanos, pero no acabamos de darnos cuenta de que el sistema organizacional humano se sostiene en un medio natural (el planeta tierra) con muchísimos otros más individuos que normalmente pasan desapercibidos ante nuestro ojos, ignorados e incluso exterminados por los mismos humanos para satisfacer innecesarios intereses. Estos son los animales no humanos.

Leer más