La esencia del Veganismo

El Veganismo es una ilusión, una filosofía, un acto de rebeldía. Es el camino que nos lleva a la luz del final de la cueva. El encuentro de esos mismos ideales que luchan por conquistar la ecuanimidad en la razón y el pensamiento para pedir justicia.

El Veganismo es la evolución de la mente y del pensar individual, y más tarde del colectivo. El incitante a la reflexión más profunda del conocimiento vigente. La aplicación de la sensatez y la cordura ante la deshonestidad de la moral socialmente aceptada, pero no por ello acertada.

El Veganismo es la disputa contra la arbitrariedad y los prejuicios heredados por el grueso de la multitud y su mediocridad. Un clamo por la justicia total, sin discriminación alguna ya sea por procedencia, fisionomía o intelectualidad.

El Veganismo es la insubordinación ante lo incorrecto y lo inmoral. La anteposición de la verdad a la pasividad y la sumisión reinante. La voz de los que no pueden hablar por sí mismos y hacerse respetar. El resurgir de los oprimidos, que escondidos en la desinformación mediática y la culpa colectiva quedaron preferiblemente olvidados a ser perceptiblemente incómodos.

El Veganismo es la búsqueda de la razón por una sociedad más justa y honesta. Un acto de coherencia emocional e inclinación intelectual ajeno a toda infame influencia y dogma preestablecido por intereses despóticos a la vez que aceptado por la estupidez general compartida.

Exigir para todo ser sintiente el derecho a ser respetado, sea de dos o cuatro patas, de poco o mucho pelo, de pequeño a gran tamaño, es el paso moral más significativo que la sociedad humana contemporánea necesita aplicar si realmente quiere merecer y lograr la libertad. Porque no seremos libres hasta que no sepamos ver entre las ofuscaciones y las apariencias de nuestra propia cultura y comportamiento, y porque no es coherente clamar compasión o favor como subyugados ante otros hombres, si los mismos siguen participando de ideologías violentas ya sea consciente o inconscientemente.

Igualmente el sendero por el cual avanza el Veganismo no es un edén de lindezas, más bien es un vendaval iracundo fecundado en tradiciones y costumbres dignas de evidenciar, despreciar y necesariamente de poner en entredicho. Las olas que hay que atravesar, las piedras que hay que apartar, la larga pendiente que hay que alcanzar para llegar a la cúspide son solo meros obstáculos que otorgarán más gloria al día que realmente podamos sentirnos orgullosos de haber infundido la compasión, la igualdad y el respeto sobre todo individuo. Eso es Veganismo.

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  • Freya

    Me gusta el sentimiento escrito de esta verdad.
    Y aun diria algo más, el veganismo es el respeto a la vida.

    • Karlos Artagnan

      Gracias Freya. Sin duda lo es.