La desconsideración sobre los no-humanos

El nivel de desconsideración que sufren los animales en la sociedad de consumo, que el auto-denominado erradamente “homo sapiens” ha establecido, es tan extremo que ni siquiera se les considera individuos. Así, se han convertido ante nuestros ciegos ojos, nuestra aceptación y nuestra gula en meros objetos de consumo, en simples números, sin más consideración moral que la de su utilización para nuestros innecesarios, artificiales y egoístas hábitos o costumbres. Los hemos despersonalizado e inanimado ante nuestra interesada y arbitraria percepción.

A consecuencia de ello, a diario, en cada rincón del planeta tierra, los animales no humanos son perseguidos, encerrados, mutilados, torturados y asesinados sistemáticamente, y sufriendo del desprecio y la indiferencia de las masas humanas amediocrizadas, que aletargadas en su propia e interesada ignorancia, no son capaces de darse cuenta que son sus mismas elecciones particulares, el detonante de esa encarnada violencia y negligencia que muchas veces también se cierna sobre ellos.

El rol que el mono bípedo, cegado por sus aires de grandeza y su petulante ego propaga a partir de la desconsideración sobre otros en la construcción de su mundo, no es más que fruto de una mentira basada en su propia megalomanía, en la creencia antropocéntrica de que todo gira alrededor suyo, y consecuentemente, sin llegar a entender que en realidad, todos somos UNO.

UNO