Eufemismos ( I ) Sacrificar y asesinar

Según la RAE el término asesinar(1) solo puede utilizarse cuando nos referimos al acto deliberado de matar en contra de su voluntad a otros seres humanos. Contrariamente dicta que cuando nos referimos a matar (también en contra de su voluntad) a los animales no-humanos, hay que hablar de “sacrificar”. Claramente no hay que estar muy despierto para entrever tan notable parcialidad en el uso de ambos conceptos dependientemente de quién sea la victima.

La realidad es que las palabras no son más que una proyección lingüistica (el idioma) de la moral de la sociedad que las utiliza. Y teniendo presente que vivimos y hemos sido criados en una sociedad donde el ser humano suele considerase el centro del universo y con consecuente derecho legítimo, o incluso divino, a hacer lo que le plazca con el planeta y el resto de sus habitantes (los animales no-humanos), esta realidad no es distinta. Esta manera desacertada de concebir la realidad se conoce como antropocentrismo, y deberse a ella normalmente le lleva a uno a cometer o participar en la discriminación arbitraria conocido como especismo (análoga al sexismo o el racismo pero en cuestión a la especie). Es lógico pues, que las reglas de nuestro lenguaje también se deban a esta manera inicua y conveniente de entender el mundo y que por ende, cuando la situación lo requiera, se haga uso de eufemismos.

Retornando al concepto “sacrificar” y atendiendo a su aceptación legal vigente como única manera válida para referirnos al acto de matar deliberadamente y en contra de su voluntad a un individuo no humano, podemos observar un claro ejemplo de esta proyección moral en forma de eufemismo recién señalada. Eufemismo que no tiene más función, que la de disfrazar lo incómoda que resulta para la mayoría de gente aceptar la realidad. Que los animales no humanos están cada día siendo asesinados.

asesinar

(1) http://dle.rae.es/?id=3yfqtFV