¿Quién hay detrás de “El Vegano Radical”?

La persona detrás de toda idea explicita en esta blog responde al nombre artístico de Karlos Artagnan. Nacido en Barcelona ciudad (España) en la década de los 80, tuvo la oportunidad de crecer en un mundo que según su percepción de niño era muy diferente al actual.

Recuerda de aquel entonces que internet solo era ciencia ficción, los teléfonos móviles no existían, la gente se reunía en parques, bares o cualquier lado para charlar, los niños se podían ensuciar mientras jugaban, e irse a dominguear con la familia el fin de semana era una cosa bastante normal.

Recuerda que existían todo tipo de pequeños comercios así como videoclubs, floristerías o tapicerías entre muchos otros, mientras que los centros comerciales se veían como lugares insólitos y eran más bien escasos, pero ni mucho menos lugares para pasar en ellos todo un Sábado.

Recuerda que los dibujos animados trataban de promover valores de amistad y superación entre los más pequeños, los cromos y las fotocopias se intercambiaban en los colegios, y el que tenía un comic o un libro lo guardaba como si fuera un tesoro…

A medida que pasaron los años tuvo la oportunidad de relacionarse y codearse con diferentes tipos de grupos de personas de diferentes ámbitos sociales; desde grupos de gente de clase humilde y modesta, a gente rica y ostentosa; de gente ignorante y ordinaria a culta y educada; de viciosos y agresivos a afables y valerosos… Todo ello le ayudó a empezar a percatarse de lo iguales o diferentes que podían ser unos de otros independientemente del lugar en el que se habían criado según las obcecaciones que su entorno les había impregnado.

Pasó por la escuela privada conservadora y católica donde pudo percibir y descubrir las mentiras de esos grupos de personas que dicen hablar en nombre de un supuesto dios, más tarde también pasó por el instituto público donde descubrió una supuesta cara progresista de la educación, pero que también andaba anclada en sus propios prejuicios nacionalistas. Finalmente accedió a la Univerdad Autónoma de Barcelona donde, tras realizar un apasionante y desmitificador erasmus de un año en la multicultural capital Holandesa, acabó licenciándose en Geografía una vez que volvió a Barcelona. Así se hizo con uno de esos títulos que para el grueso social adoctrinado está bien visto tener y a que a través de los cuales se suele medir erróneamente la capacidad intelectual o educacional de las personas. Cabe destacar que durante todos esos años estudiando tuvo que compaginárselas para trabajar en diferentes ámbitos, desde reponedor en algún supermercado o almacén, instalador de cortinas o toldos, camarero, azafato, ayudante de seguridad en eventos deportivos, organizador de eventos para estudiantes extranjeros y socorrista acuático profesional entre algunos otros.

Tras terminar su carrera y recelando de acabar en una oficina trabajando ocho horas diarias para dar su vida a alguna empresa que personalmente no le aportara nada, decidió finalmente aventurarse en el continente asiático, donde lleva ya cinco años sobreviviendo en la capital de China como freelance en cualquier actividad relacionada con el sector “artístico”. De esta manera, sin saberlo ni quererlo se escapó de la crisis económica, política y cultural del viejo continente. Y ahí en Beijing, es donde indagando sobre las causas y razones de esa crisis de valores, es donde descubrió que toda mentira y perversidad de nuestras antropocéntricas culturas empieza en el trato que les damos a esos que no consideramos nuestros iguales, los animales no humanos.

En definitiva, y en sus propias palabras, podría decirse que si algo le entusiasma al autor, es la búsqueda del idealismo y el atrevimiento del individuo a tratar de ejercer el pensamiento libre.