Hombría y cultura de dominación

No es novedad alguna que existe la creencia general de que poseer o consumir animales es un acto varonil y de masculinidad, pero para entender el porqué de esta idea es necesario primero atender a nuestro inicios culturales como civilización, concretamente a ese periodo decisivo de nuestra historia en el que los seres humanos pasamos a asentarnos en un espacio concreto para dominarlo y controlarlo.

Nos trasladamos pues a las montañas del actual Irak, donde se presume que hace alrededor 10.000 años algunas tribus de humanos dejaron a un lado su nomadismo para comenzar a ejercer la domesticación de ovejas, y más tarde de otras especies animales(1). Un proceso que derivó de las prácticas ocasionales de cacería de animales salvajes propias del humano nómada para alimentarse, al seguimiento continuo, castración y muerte explícitamente de los machos dominantes con tal de hacerse con el control de sus manadas. Leer más

Clarificación sobre conceptos (II): Deontologismo y consecuencialismo

En la última entrada sobre “Clarificación de conceptos” indagamos desde una perspectiva objetiva sobre el verdadero significado y origen de los conceptos “abolicionismo” y “(neo)bienestarismo”, y si bien esta otra entrada puede leerse perfectamente por separado, recomendaría al lector si no lo ha hecho ya, leerse igualmente la primera para que pueda advertir la relación existente de estos otros dos conceptos dentro del tan heterogéneo movimiento por los Derechos de los Animales que ya introdujimos en esa primera entrada. Pues de alguna forma ambas se complementan. Leer más

Mel Capitán, víctima y verdugo del especismo

¿Como es posible que una chica joven, guapa, popular y que decía ser tan feliz y estar tan encantada con lo que hacía (la caza) de repente se pegue ella misma un tiro? ¿No será que quizás no era tan feliz? ¿Como puede ser que amando tanto a los perros, y en especial a su perro, en cambio no pareciera importarle lo más mínimo los animales que ella misma mataba? ¿No será que en realidad se veía empujada a mostrar una felicidad superficial que no sentía por presión del entorno en el que se encontraba? Leer más

Gary Francione, otro enemigo más para los no-humanos

Bien es sabido que cuando este sistema capitalista basado en la dominación, la jerarquía, el egoísmo y la competencia a nivel mundial, se topa con algún movimiento social y reivindicativo que pueda cuestionar o poner en peligro la base de sus privilegios, dispone de diferentes herramientas de control sociológico para hacerle frente (véase “Disidencia controlada” en (1)). Tal y como exactamente nos atrevemos a decir que está pasando con el Veganismo.

¿Y que mejor manera para crear división y ruptura en un movimiento social que elegir y colocar los lideres que decidirán cuales han de ser las únicas estrategias a seguir ante los ojos de los integrantes de ese movimiento? Leer más

La importancia de las experiencias

Erase un ratón de campo que un día mientras buscaba comida fue a parar a una casa donde se encontró a un congénere viviendo dentro de una colorida jaula. Ante la curiosidad el ratón de campo se acercó al otro para preguntarle que por que estaba ahí dentro, y que en caso de que quisiera él mismo estando fuera podría abrirle la puerta de la jaula y así escapar juntos al campo donde podría disfrutar de las experiencias que le concede a uno disfrutar completamente de la libertad.

El otro ratón pareciendo bastante molesto le respondió qué porque iba él a querer dejar su hogar lleno de comodidades y ventajas, cuando él ya tenía todo lo que necesitaba. Tenía una ruedecita con la que hacer deporte, tubos en los que jugar y esconderse, tierra y agua limpia todos lo días, comida, un cómodo lecho en el que cabecear, temperatura agradable durante todo el año e incluso un techo que le protegía de cualquier hostilidad ambiental “¿Pero qué estás loco o que?” finalizó el malhumorado ratón de jaula. Leer más

Introspección

Minientrada

El cambio psicológico llega cuando sentimos en nuestra mente la violencia con la que tratamos a esos que siempre hemos considerado “productos vivos” para ser consumidos.

Una verdad incómoda que nos hemos acostumbrado a esconder entre lo normalizando. Ya sea en el hábito, la rutina o el placer egoísta que secunda el conjunto de mentes. Y es que como decía José Ingenieros; “En la culpa colectiva se esconde la responsabilidad de cada uno.

El insaciable consumismo y su relación con la comida

Atrapados en una sociedad que nos incita a producir y comprar de manera irreflexiva, innecesaria e incluso perjudicial, hemos quedado emocional e intelectualmente anclados en la superficialidad y la decadencia moral. Sin ser capaces de advertir de que el acto más revolucionario contra ese consumismo se haya en algo tan básico como son nuestros platos.

Suena el despertador a las 7 de la mañana y nos levantamos con el objetivo de ir al trabajo, donde invertiremos más de 9 horas entre trayectos, comidas y faena haciendo algo que seguramente ni siquiera nos gusta ni nos interesa, repitiéndolo así durante al menos cinco días a la semana. Y cuando llegamos a casa después de esa agotadora jornada laboral nos sentimos reventados, pero no podemos olvidar de que en ella también hay faena que realizar. Así que al final del día el tiempo que nos queda para disfrutar haciendo lo que nos gusta es bastante escaso, por no decir efímero, y suele reducirse a ver un rato la tele, a ejercer la navegación fantasma por internet, a tomar una cerveza con algún amigo fuera y poco más. Los más sacrificados quizás invertirán parte de ese escaso tiempo libre que les queda para hacer algo productivo, como practicar deporte o algún otro tipo de actividad personalmente beneficiosa, pero no por ello divertida. Leer más