Hombría y cultura de dominación

No es novedad alguna que existe la creencia general de que poseer o consumir animales es un acto varonil y de masculinidad, pero para entender el porqué de esta idea es necesario primero atender a nuestro inicios culturales como civilización, concretamente a ese periodo decisivo de nuestra historia en el que los seres humanos pasamos a asentarnos en un espacio concreto para dominarlo y controlarlo.

Nos trasladamos pues a las montañas del actual Irak, donde se presume que hace alrededor 10.000 años algunas tribus de humanos dejaron a un lado su nomadismo para comenzar a ejercer la domesticación de ovejas, y más tarde de otras especies animales(1). Un proceso que derivó de las prácticas ocasionales de cacería de animales salvajes propias del humano nómada para alimentarse, al seguimiento continuo, castración y muerte explícitamente de los machos dominantes con tal de hacerse con el control de sus manadas. Leer más

Falacias (III) Ancestros, la carne y su función evolutiva

No son pocas las veces que algún iluminado aparece de vez en cuando dándoselas de intelectual para defender el actual consumo de animales aludiendo al hecho de que existe una teoría, que indica que desde la última era glacial, gracias a que nuestros ancestros incorporaron una mayor cantidad de proteínas derivadas de la ingesta de carne de los animales que cazaban, y sobretodo carroñaban (hecho que eluden o desconocen), nuestros cerebros crecieron mucho más rápido de lo normal y que así es como nos volvimos más inteligentes. Leer más